Reducir el sodio puede empezar con una compra diferente o con una receta que ya conoces. La idea es encontrar cambios sostenibles dentro de tu alimentación habitual.
Qué estudió DASH–Sodium
El ensayo DASH–Sodium comparó diferentes cantidades de sodio y dos patrones de alimentación. Tanto reducir el sodio como seguir el patrón DASH disminuyeron la presión arterial; la combinación produjo un efecto mayor. El estudio evaluó presión, no demuestra que una receta concreta evite por sí sola un infarto.
Empieza por lo que compras
Las orientaciones de la AHA favorecen un patrón con alimentos variados y menos sal añadida. Revisa el sodio en las etiquetas de productos que consumes con frecuencia y compara opciones de la misma categoría. Presta atención al tamaño de la porción: dos porciones suman el doble de lo indicado para una.
Elige un producto esta semana y busca una alternativa que te resulte accesible. Cocinar con hierbas, ajo o especias puede ayudarte a conservar el disfrute de la comida.
Conviértelo en una pregunta para tu equipo
Si tienes enfermedad renal, tus necesidades de minerales y líquidos pueden ser diferentes. Consulta antes de usar sustitutos de sal con potasio. Mantén tu tratamiento y lleva tus registros de presión para valorar el conjunto.
- ¿Qué cantidad de sodio tiene sentido en mi caso?
- ¿Hay ingredientes o sustitutos de sal que deba evitar?
- ¿Qué cambio puedo mantener hasta la próxima visita?
Una comparación que puedes llevar a consulta
Anota la porción y el sodio de dos productos que compras habitualmente. Lleva la comparación y cuenta cuál podrías elegir sin complicar tu presupuesto. Una decisión concreta permite revisar mejor el cambio que una lista de prohibiciones.
Fuentes y referencias
- Publicación científicaEffects on Blood Pressure of Reduced Dietary Sodium and the DASH DietSacks FM, Svetkey LP, Vollmer WM, et al. (2001). New England Journal of Medicine, 344(1):3–10. DOI: 10.1056/NEJM200101043440101
- Publicación científica2021 Dietary Guidance to Improve Cardiovascular HealthLichtenstein AH, Appel LJ, Vadiveloo M, et al. (2021). Circulation, 144(23):e472–e487. DOI: 10.1161/CIR.0000000000001031
- Publicación científicaKDIGO 2024 Clinical Practice Guideline for Chronic Kidney DiseaseKDIGO CKD Work Group (2024). Kidney International, 105(Suppl 4S):S117–S314. DOI: 10.1016/j.kint.2023.10.018
Información educativa para acompañar la conversación con tu equipo. No sustituye una consulta ni una indicación médica individual. Bibliografía verificada el 18 de octubre de 2026.




